martes, 26 de abril de 2011

De_nUEvos_aiRes:::#1

Con mucha suerte, siempre me he considerado así, a pesar de ningun boleto de lotería premiado, con achaques, con 36 pesos en mi bolsa, con el corazón roto; me declaro suertuda, en verdad es lo único que puedo decir, la suerte me sigue cómo perro faldero, y no es presunción, es reconocimiento a lo que negué por años. El que tenga suerte, no quiere decir que no me pasen cosas malas... al contrario, es parte de mi maldita suerte! Lo material es lo menos importante… en cuanto a las personas, las adecuadas para equivocarme cumplen su función en mi vida, y se van; en consecuencia quedo libre para toparme con las personas adecuadas para producir felicidad.
Ultimamente he sufrido modificaciones, aunque no siempre los cambios son para mejorar, los disfruto, mucho mucho.
Después de meses de espera... mi cámarita nueva llegó a mi vida, bievenida seas!






Los proyectos a los que me integro han salido mejor de lo planeado, hacer cerámica tradicional me ha dado más que conocimientos, conciencia.








Después de meses, de nuevo mi cuerpo está regresando a su tamaño normal, y éstos días santos fueron el mejor pretexto para documentarlo, si hay algo que me gusta de mi estado, Nayarit, son sus playas y mejor aún, despertar, comer, dormir, volver a despertar, volver a comer, volver a dormir en ellas, y así consecutivamente hasta que llegue el domingo de resurrección y las obligaciones nos retornen a la ciudad.







A veces creo que más que suerte es una manera de ver la vida, sin embargo me gusta más la idea de ser suertuda (que suerte que pienso así).

sábado, 2 de abril de 2011

DE_mAloS_sUeÑOs:::: #1

Creyendo que el tiempo que me pediste para arreglarte era verdad, lo concedí, dos semanas me bastaron a mi para darme cuenta que eres una mentira, dos semanas te bastaron a ti para romper mi corazón, quien sabe donde estarán los pedazos esparcidos… al saber que tu ya tenías a alguien al mismo tiempo que a mi, me consuela saber que algún día, podré juntar esos pedazos… y entonces olvidaré, olvidaré el cómo te reíste de mi, olvidaré esta sensación de burla que tengo, olvidaré que te vengaste de mis errores de la mejor manera, inesperada, patética, cínica… hoy tengo permitido llorar, tanto cómo quiera, porque así siento que fuiste un mal sueño, cuando despierte ya no estarás más, cuando despierte ni te recordaré, porque los sueños se olvidan, porque los sueños se sueñan, no más, y espero paciente mi hora de despertar.