miércoles, 7 de febrero de 2018

Él, asesino nocturno, antes de todo pellizca mis nalgas, juega con mis piernas, con mi mente, juega con mi vida.
Me prepara para el festín alimentándome, nos describe cómo un cuento, ceda mi voluntad con sus besos torpes, él ríe y yo me pierdo entre su ruido, su mente y entre sus brazos.
Sus suaves manos recorren mi piel y yo tiemblo, no sé si de miedo o emoción, sus dedos buscan el latido en mi cuello y se encuentra en él. Presiona y muero de repente, sin aviso.

Él me vuelve a la vida, dice que esto apenas comienza, que en un mes regresará.

martes, 6 de febrero de 2018

Mira qué la piel erizada no es muy frecuente en mi, las yemas de tus dedos quiero que lo sean.
Sé para mi, mi cuerpo  te pertenece, te siente cerca y los kilómetros nos separan.
Aparta lo que deba ser, mis piernas tiemblan.
El sudor cae, lento porque las curvas lo entretienen.
Distráete, yo invito.