martes, 24 de mayo de 2011

dE_eVEntOs_aIsLados_#1

La reflexión en voz alta no es una de mis habilidades, creo más en la introspección; la culpabilidad (y entendamos “la culpa” cómo un sentimiento de responsabilidad o/y remordimiento por algún acto o actitud) es algo con lo que lidiamos desde pequeños, “te dije que no te subieras, pero ay vas… es tu culpa” culpa por lo que hacemos, culpa por lo que no hacemos… “ves lo hubieras comprado” “pero tú me dijiste que nooo…” “ashh hombres”.
Esas son culpas con las que lidiamos bastantes veces a lo largo de nuestras vidas, pero… que tal las culpas que calan en lo profundo de nuestro más vulnerable ser…? Esas no pasan ni tantas veces, ni tan seguido en la vida, y si es al contrario, pues lo siento por ti… esas culpas que a veces sin necesidad de que alguien nos diga “te lo dije” (hoo regocijante frase que todos de alguna manera desean pronunciar) es reconocible el grado de conciencia del que gozamos, tanto que tenemos incluido en nosotros esa voz que se encargará de hacernos sentir la temible culpa, en donde no es necesario que terceros o cuartos o quintos nos echen en cara que la cagamos. En caso contrario, existen ocasiones en que uno o más personas son las encargadas de decirnos y recordarnos que fallamos o nos equivocamos, a veces por hacérnoslo notar, y otras, cómo es muy común cómo medio de control, nos lo repiten y repiten aún cuando esté fuera de contexto sólo para dejarnos en una posición de desventaja moral.
Hay culpa donde se reconoce, y hay responsabilidad en donde hay conciencia; si nos negamos la aceptación de la culpa aún a sabiendas de que es nuestra, no se aminora la responsabilidad, se agranda, porque en ese caso tendremos que: aceptar la culpa, afrontarla y responsabilizarnos por las consecuencias, de la culpa y de de posponer el proceso.
Lo que se debe tomar en cuenta en éste tema, es saber si es una culpa verdadera, o si alguien nos lo quiere hacer creer, para eso debemos acudir a nuestra conciencia y objetividad.
Si la acción fue con dolo, ósea a propósito o si fue un accidente o desconocimiento de causa, para eso sólo debemos ser sinceros con nosotros mismos.
No caer en el egocentrismo, lo que es correcto para unos no lo es para todos y viceversa.
Y por último; preguntarnos (y respondernos claro) si lo volveríamos a hacer, no creo que requiera explicación, si respondiste “sí lo volvería a hacer y qué!” entonces lo tuyo no es culpa, es cinismo y acabas de perder 5 minutos de tu vida leyendo mi post (si tardaste más, entonces perdiste seis yendo a la primaria).
Y ahora sí ya por último, no es que éste blog cambie de giro a superación personal, no, es que hoy alguien trato de hacerme sentir culpable por algo que fue su responsabilidad y nuca asumió, eso me hizo pensar en voz ( escrita?) alta, lo que es la verdadera culpa, y que tan culpable soy, y llego a la conclusión de que de culpa nada, pero responsabilidad mucha y sólo por lo que haga o deje de hacer a partir de que teclee éste punto.

jueves, 19 de mayo de 2011

mE_gUsTA_REcORdAr__

El tiempo se detuvo, el rubio artificial de tu cabello me recordó que la vanidad es tu mejor defecto; un gloss roto, dos miradas y una sonrisa fueron el previo para saber que todo está bien, no es como antes, es mejor, porque somos tu y yo, y nuestra segunda parte; “eres perfecta” , todo menos eso, no soy perfecta, pero si quieres tuya sí.

lunes, 9 de mayo de 2011

DE_BueNos_aiREs_#1

La condensación del frio escapó de la copa para perderse con el humo de mi cigarro, busqué tu mirada a través de ellos, encontré un completo extraño, esperé media hora para beberla y traerte frente a mi;  la realidad me rebasó, el sabor de las fresas en mi lengua tardó más en irse que yo en tenerte, la bebida y mi piel fueron buena combinación, los daikiries son tu especialidad, ésta noche la mía serás tú.

sábado, 7 de mayo de 2011

de nuevos aires #2

De vuelta a las andadas. Me gusta escribir.