domingo, 3 de noviembre de 2013

Yo me llamo; Ada Esmeralda.

Para aquel entonces me importó más el estado físico que el civil, no diré que fue fácil, si no todo lo contrario, saberlo no era una sorpresa, digo, un treintañero casi cuarentón soltero con excelente trabajo, buena plática, atento y atractivo, es nada común acá en mi rancho. Al pasar las semanas supe que algo no andaba bien, cuando lo descubrí, todo empeoró, vino a mi mente aquella canción noventera de Ana Cirré, dice mi mejor amiga que yo soy el problema, digo porque ella lo llama así,él me llamaba amor, y yo; yo me llamo Ada Esmeralda.

4 comentarios:

Alexander Strauffon dijo...

¿Material para casarse, y te interesaba que eso ocurriera con él, pues?

::aDa_MaDriNa:: dijo...

No, no estoy hecha para esos menesteres, ni tampoco para ese tipo de hombre.

::aDa_MaDriNa:: dijo...

Saludos :)

Alexander Strauffon dijo...

Pues te salvaste entonces.

Cuidado con el matrimonio, es como la manzana de la bruja de Blancanieves.